| Conozca el
rastro
que deja
cuando navega por Internet
Cada
vez que navegamos por Internet, participamos en un foro de debate o rellenamos
formularios web, los servidores registran automáticamente nuestra visita. Esta
información contiene nuestra dirección IP, el navegador que utilizamos,
sistema operativo y tiempo de permanencia, entre otros datos. Generalmente se
utiliza con fines estadísticos. Sin embargo, en algunas ocasiones, es necesario
recurrir a este registro para desvelar la identidad de personas que se creen
impunes en la Red.
Saulo
Barajas, iBrujula.com 15sep00.-
Mientras navegamos por
Internet, los distintos servidores (sitios web) que visitamos registran
nuestra estancia. Nuestros mensajes de correo van marcados con nuestra
dirección IP de origen. Esta información puede utilizarse para rastrear
todo lo que hacemos en Internet. ¿Existe privacidad en la Red?
Los
archivos log
Cada servidor de Internet
cuenta con un log que registra todas las visitas de los usuarios, a razón de
una línea de texto por cada acceso al servidor. En el caso de sitios web con
gran tráfico, los archivos logs pueden llegar a superar los 100 megas diarios.
Los administradores de los sitios web están obligados a almacenar estos
archivos por si les son requeridos por las correspondientes autoridades, en caso
de delitos cibernéticos.

Ejemplo de archivo log
De toda esta avalancha de
datos, analizada previamente con programas como WebTrends
o Analog,
los departamentos de marketing y publicidad obtienen estadísticas de acceso y
estudian las preferencias de los visitantes. Este procedimiento es habitual en
Internet y nunca nadie se ha extrañado por ello. En la Red no existe intimidad,
todo queda registrado. Una simple visita
a este sitio lo demostrará.
¿Qué
dato se utiliza para identificarme?
Cada uno de los
internautas (ordenadores) que están conectados a la Red en un momento dado
tiene asignada una dirección IP exclusiva que le identifica de manera unívoca.
Las direcciones IP son cuatro números separados por puntos, del estilo de
207.239.241.139. Este es el dato más importante que almacenan los servidores y
junto a la fecha y hora exactas, el usuario quedará identificado. Sin embargo,
conviene matizar que no todo es tan sencillo, ya que como veremos más adelante
las direcciones IP pueden variar dinámicamente o pertenecer a firewalls, en vez
de a la máquina de un usuario.
¿Dónde
veo las direcciones IP?
Los archivos log de cada
servidor no son públicos, únicamente se puede extraer información de ellos
por mediación de las correspondientes autoridades, o con la colaboración de
los responsables de su mantenimiento. Los administradores de red pueden utilizar
estos datos para emprender acciones legales, llegado el caso, contra crackers o
visitantes con fines maliciosos.

Encabezado de un correo no deseado
Las direcciones IP quedan
registradas no sólo en los logs de los servidores, sino también en los
mensajes de correo que enviamos o en aquellas opiniones que emitamos en grupos
de noticias o foros de debate.
En los mensajes de correo
o de grupos de noticias, se puede extraer la dirección IP de su autor de forma
sencilla, consultando el encabezamiento del mensaje (por ejemplo, desde Outlook
Express basta con pulsar Ctrl+F3).
¿Qué
se puede descubrir con una dirección IP?
En el mejor de los casos
se puede averiguar la máquina exacta utilizada por un internauta. Por ejemplo,
aquél que estaba visitando un sitio web o aquél que ha escrito cierto mensaje
en un grupo de noticias. Sin embargo, lo habitual es que encontremos el
proveedor de Internet que ha utilizado para su conexión. Este dato nos indicará
rápidamente su procedencia geográfica.

Consulta de una dirección IP a ARIN whois
En Internet están
disponibles unas bases de datos conocidas como whois, que permiten averiguar a
quién pertenece una determinada dirección IP. El sitio whois más utilizado es
RIPE que está
indicado para direcciones IP europeas o pertenecientes al norte de África. Si
falla RIPE, o bien la dirección IP es americana, podemos utilizar la base de
datos de ARIN.
En el caso de Asia y el Pacífico, su whois se encuentra en APNIC.
Pongamos un ejemplo:
Recibimos en nuestro buzón de correo un mensaje de spam procedente de la
dirección 200.41.158.90. Rápidamente podemos consultar whois y descubrir que
esta IP pertenece a Telintar, una compañía telefónica argentina. Mediante un
mensaje a Telintar (o con orden judicial, en caso extremo), la compañía nos
facilitará la identidad del usuario. En algunos países, como España, los ISP
están obligados a almacenar un registro con los números de teléfono
utilizados por los usuarios en sus conexiones a Internet. Una IP junto a una
fecha y hora pueden descubrir, entonces, el número de teléfono de algún
internauta malintencionado (o delicuente cibernético).
Direcciones
IP
Las direcciones IP pueden
ser estáticas o dinámicas. Las primeras están asignadas de forma permanente a
una máquina (son máquinas con conexión directa, como los servidores). Las
segundas se asignan en el momento de la conexión (por ejemplo, si nos
conectamos por un módem) y varían para cada conexión. En este segundo caso,
la fecha y hora serán además necesarias para que un usuario (su ordenador, en
realidad) quede identificado. Para complicarlo aún más, puede darse el caso de
que todas las máquinas de una empresa utilicen la misma dirección IP para
salir a Internet. En concreto, es la dirección del firewall (cortafuegos) que
protege a toda la red de la empresa contra hackers curiosos.
Algunos sitios web, además
de registrar las direcciones IP de sus visitantes, utilizan otros métodos para
conocer las preferencias de sus visitantes. Estamos hablando de las cookies,
pequeños archivos que se guardan en el ordenador del visitante y que almacenan
información personal. Este es el caso de los sitios web que nos saludan
escribiendo nuestro nombre. Claro está: nosotros tenemos que habérselo
indicado la primera vez.
Navegación
anónima
La navegación anónima
consiste en ocultar nuestra verdadera IP y engañar a los servidores mediante
una dirección IP falsa. Para ello existen diversas técnicas para camuflar
nuestra dirección y utilizar la dirección IP de otro servidor como si fuese la
nuestra. Uno de los sitios más conocidos de navegación anónima es Anonymizer.com.
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